Desde el momento mismo del disparo, y de acuerdo con el discurso estético contemporáneo, toda imagen fotográfica deja de ser transparente, objetiva e ingenua, para convertirse, cada vez con más determinación, en una verdadera proyección del pensamiento del autor.
En el momento del disparo, y debido a esa capacidad estructurante y selectiva del encuadre y el enfoque, el autor está distinguiendo y primando ese fragmento de vida sobre el resto de la realidad que gira a su alrededor.
ciberwork © 2006

 

Se hace necesario pensar en la fotografía como en un conjunto de prácticas que persiguen diferentes fines y propósitos. Se hace necesario pensar en que la imagen no es sólo un juego nacido de la tecnología sino el resultado de quien la crea, la singulariza y le otorga un propósito.